Cambio horario de marzo: ¿cuándo es? ¿se duerme más o menos? ¿a quién afecta? ¿se ahorra energía?
Una vez más cambia la hora en España y regresan las mismas dudas: ¿se duerme más o menos? ¿Se adelanta o atrasa el reloj? ¿Hasta cuándo habrá cambio de horario? Algunas respuestas son múltiples y encuentran las opiniones de expertos y, también, de ciudadanos. Lo cierto es que durante la madrugada de este sábado 29 de marzo al domingo 30 de marzo los relojes en España se adelantarán de las 2.00 a las 3.00 (salvo en Canarias donde la 1.00 serán las 2.00). Esa noche se dormirá una hora menos y, a partir de ese día, amanecerá y anochecerá más tarde. Así se da inicio al horario de verano.
¿Cómo afecta a las personas?
El cambio de horario repercute en el ritmo circadiano de las personas. Sergio Paredes, director del Departamento de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid, explica: “El reloj biológico del ser humano está sincronizado con la luz solar y adelantar una hora desincroniza estos ritmos”. Esto puede generar sensación de cansancio y somnolencia, así como irritabilidad y estrés debido a la alteración de los ciclos de sueño y vigilia.
Paredes sostiene que el cambio de horario de marzo aleja a España del horario solar; los amaneceres y atardeceres son más tardíos que en otros países con latitud similar (como Portugal). “Este desajuste puede afectar el descanso, la productividad y la salud de la población”, añade.
Hay, además, un desfase entre el reloj social (actividades sociales, trabajo, etc.) y el reloj biológico (sincronizado a la luz solar) y esto implica que las personas se despierten cuando su cerebro no está preparado o coman cuando el metabolismo no está listo para procesar nutrientes, explica Paredes.
¿Por qué afecta más a los bebés, niños y adultos mayores?
La mayoría de personas se adaptan al cambio horario en pocos días o una semana ―salvo quienes tengan ya problemas de sueño o rutinas estrictas―. Sin embargo, los adultos mayores y niños pequeños pueden necesitar una adaptación más larga ya que su reloj biológico es menos flexible, dice Paredes.
Gonzalo Pin, coordinador del Comité de Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de Pediatría, comenta que en los días próximos al cambio de horario los padres de bebés, niños y adolescentes, así como maestros, podrán notar “peor rendimiento escolar, más irritabilidad, menos capacidad de concentración, posible pérdida de apetito”. Recomienda que se tenga paciencia con los más pequeños; así como exponerlos a la luz solar y actividad física en las primeras horas de la mañana (ejemplo, llevarlos caminando a la escuela), para que el inicio de sueño por la noche sea más fácil.
¿Qué consecuencias tiene en el sueño?
Los especialistas coinciden en que el sueño es el aspecto más afectado por el cambio horario. En este caso, durante la madrugada del 30 de marzo, se dormirá una hora menos al adelantar el reloj. Pero ese cambio continuará afectando la rutina de sueño por algunos días. Carlos Egea, presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES), resalta que el 60% de españoles duerme menos de lo que debería, y el cambio horario puede aumentar este problema.
Añade que, culturalmente, la gente prefiere que haya sol durante las horas de ocio por la tarde. Sin embargo, advierte de que esto “va en contra de la salud”. La razón es que la luz solar es el principal sincronizador del organismo y su mayor beneficio se obtiene por las mañanas, ya que influye en la hora a la que nos dormimos por la noche. “La diferencia horaria provoca alteraciones y puede llevarnos a la privación de sueño”, señala.
¿Influye en la alimentación?
La nutricionista Clara Puig Muñoz, explica que sí puede influir en la alimentación y la sensación de hambre debido a la alteración del ritmo circadiano. Específicamente sobre el aumento de la luz por la tarde, dice: “Hace que nos sintamos más energéticos y puede conllevar cierto retraso en las horas de las ingestas principales”. Por otro lado, hay “más horas de socialización, con lo que puede coincidir con un aumento de consumo de bebidas alcohólicas y energéticas y comidas fuera”, indica.
Para favorecer una buena digestión, la nutricionista recomienda cenar dos o tres horas antes de acostarse. De lo contrario, la digestión puede ser más pesada, incluso aparecer reflujo; así afectar la calidad de sueño y descanso.
¿Hace cuánto sucede y hasta cuándo se hará?
La mayoría de países europeos instauraron el cambio de hora en los años setenta por la crisis energética derivada del incremento de los precios del petróleo. España lo hizo en 1974. El objetivo era (y continúa siendo) hacer coincidir las actividades del día a día con la luz solar y así limitar el uso de energía eléctrica durante la mañana y la tarde.
Aunque el debate continúa sobre si se debería mantener o no, en España se tendrá el cambio de horario hasta, al menos, octubre del 2026, según está publicado en el BOE. De acuerdo con el Real Decreto 236/2002, cada cinco años se debe publicar un calendario con las fechas concretas del cambio de hora.
¿Realmente se ahorra energía?
María Prado, responsable de la campaña de Energía de Greenpeace, explica que, hoy en día, el consumo de energía ha bajado mucho, especialmente a nivel industrial. Sin embargo, asegura que el cambio de hora sí es una medida importante, pero en relación a cuándo se ahorra energía, más que cuánto se ahorra.
Sobre esto, explica que la modificación en los relojes hace cambiar el horario a las horas donde hay sol y viento, por ende donde hay más energía renovable. Esto genera que el sistema eléctrico se alimente más de las energías limpias ―como la solar o eólica― que del gas. “El sistema prioriza las renovables, entonces a esas horas donde hay más, se deja de prender centrales de gas y somos más eficientes”, sostiene.
Prado indica que el objetivo debería ser que España tenga un sistema totalmente dependiente de energía renovable. Y con medidas concretas se podría reducir el consumo energético a la mitad: “El cambio de horario es solo una de estas medidas”, dice.
¿Qué prefieren los españoles?
La mayoría prefiere eliminar el cambio horario, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ―realizada a 4.090 personas― publicado en noviembre de 2023. El 65,8% de los encuestados aseguró preferir erradicar esta medida, mientras que el 22,5% mantenerla. El CIS también consultó qué horario preferían: al 68,5% le gustaba más el horario de verano y al 21,5% el de invierno.
Además, en Europa, según una encuesta promovida por la Comisión Europea y realizada a más de 4,6 millones de personas de distintos países europeos, el 84% prefería dejar de cambiar los relojes.
¿Qué horario es mejor?
Algunos especialistas recomiendan mantener el horario de invierno, pues evita el exceso de luz por la tarde o noche, que altera los mecanismos biológicos que regulan el ritmo circadiano. Esta alteración puede ser una causa de los trastornos de sueño, explica Darío Acuña, profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, quien participa en el Comité de transporte y turismo, dependiente del Parlamento Europeo, que analiza la utilidad del cambio de hora.
Explica también que las variaciones de luz a lo largo de las estaciones son suaves y permiten la adaptación humana. Sin embargo, el cambio de horario de verano rompe con esta progresión más lenta.
Sergio Paredes indica que hay un consenso entre sociedades (Sociedad Española del Sueño, Sociedad Portuguesa de Cronobiología y Medicina del Sueño, Sociedad para la Investigación de los Ritmos Biológicos, entre otras) que abogan por establecer la hora estándar (horario de invierno) durante todo el año, para que el reloj biológico y social estén más alineados.